I. Planificación científica para crear una barrera estéril
La distribución del taller debe respetar el principio de separación de personal y materiales, estableciendo áreas limpias independientes (como áreas de flujo laminar de Clase 100.000, Clase 10.000 o incluso Clase 100), salas de espera y esclusas de aire para reducir el riesgo de contaminación cruzada mediante el aislamiento físico. Las paredes y los suelos utilizan materiales autonivelantes de epoxi o rollos de PVC con diseños sin juntas para facilitar la limpieza y la desinfección. El techo está equipado con unidades de filtración de ventilador (FFU) para lograr un flujo de aire vertical unidireccional, garantizando que las partículas de polvo y los microorganismos cumplan dinámicamente con las normas.
II. Control preciso para mantener la estabilidad ambiental
La temperatura, la humedad, la diferencia de presión y la pureza del aire son parámetros clave. En las áreas limpias de Clase 10,000, la temperatura se controla entre 18 y 26 °C y la humedad entre el 45 % y el 65 %, todo ello mediante un sistema central de aire acondicionado conectado a dispositivos de humidificación y deshumidificación. La diferencia de presión entre áreas adyacentes es ≥10 Pa para evitar el reflujo de contaminantes. El sistema de purificación de aire utiliza prefiltros, filtros de eficiencia media y filtros de alta eficiencia, y se realizan recuentos de partículas y análisis microbianos periódicos para garantizar que el ambiente cumpla con las normas.
III. Gestión y control inteligentes para una trazabilidad completa. Se implementa un sistema de control inteligente para monitorear datos como temperatura, humedad, diferencia de presión y velocidad del viento en tiempo real, con alarmas automáticas ante anomalías. El equipo de monitoreo ambiental en línea registra dinámicamente indicadores como partículas en suspensión y bacterias sedimentadas, archivando los datos para futuras consultas. Simultáneamente, el sistema ERP permite la trazabilidad completa del flujo de materiales, el estado de los equipos y las operaciones del personal, lo que fortalece la gestión de riesgos de calidad.
IV. Control estricto del personal y procedimientos operativos estandarizados. El personal es la principal fuente de contaminación en un entorno estéril. El taller debe contar con un canal de tampón cambiante; los operadores deben someterse a una ducha de aire para la eliminación del polvo y vestir ropa estéril antes de entrar. Se realizan capacitaciones y evaluaciones microbiológicas periódicas para garantizar el cumplimiento de los procedimientos de desinfección de manos y aséptico. Además, se establecen estrictos POE de limpieza y desinfección, que aprovechan el efecto sinérgico del ozono, la luz ultravioleta y los desinfectantes, y se verifica periódicamente la eficacia de la esterilización.
La construcción de un taller de dispositivos médicos estériles conforme a las BPM es la piedra angular de un sistema de calidad. Mediante actualizaciones de hardware, gestión y control inteligentes, y una rigurosa gestión del personal, las empresas pueden construir una red de protección integral, desde el medio ambiente hasta los productos, garantizando la seguridad del paciente y estableciendo un referente para el desarrollo de alta calidad en la industria.