Según su función y nivel de limpieza, los quirófanos se dividen en dos categorías principales: quirófanos convencionales limpios y quirófanos especiales. Los quirófanos convencionales limpios se clasifican en estándares como Clase 100, Clase 1000 y Clase 10 000 según la pureza del aire, y son adecuados para cirugías rutinarias como cirugía general, ortopedia y oftalmología. Los quirófanos especiales incluyen quirófanos de presión negativa (para tratar enfermedades infecciosas y prevenir la propagación de gérmenes), quirófanos digitales (que integran sistemas de imagenología y teleconsulta para lograr visualización quirúrgica y colaboración docente) y quirófanos intervencionistas (equipados con equipos de radioprotección para realizar cirugías cardiovasculares y neurointervencionistas).