Proveedor de soluciones integrales para salas blancas y servicios de sistemas HVAC
Principio de funcionamiento
Basado en la aerodinámica, este sistema logra la extracción direccional de sustancias nocivas mediante un diseño de presión negativa: al abrir la ventana entre 200 y 300 mm, se forma una cortina de aire que impide la fuga de gases; el ventilador centrífugo extrae rápidamente los gases tóxicos. Los modelos de gama alta incorporan placas deflectoras y sensores para optimizar el flujo de aire, monitorizar la velocidad del viento en tiempo real y activar alarmas ante cualquier anomalía.
Puntos clave de selección
Tipo: Con conductos (para gases nocivos de alta concentración, que requieren conexión a sistemas de extracción centralizados) y sin conductos (para contaminantes de baja concentración, que utilizan adsorción con carbón activado); los materiales incluyen acero (para experimentos químicos), PP (polipropileno, para entornos altamente corrosivos) y acero inoxidable (para laboratorios biológicos/limpios).
Velocidad del viento: 0,3-0,5 m/s para experimentos rutinarios y 0,5-0,8 m/s para gases altamente tóxicos/volátiles.
Funciones adicionales: A prueba de explosiones, resistente a altas temperaturas, boquilla de agua y fregadero incorporados, etc., a seleccionar según las necesidades reales.
Especificaciones de uso
Compruebe la velocidad del viento, el funcionamiento del ventilador y el sellado de la ventana antes de ponerlo en marcha;
Durante los experimentos, no introduzca la cara en la campana, realice todas las operaciones dentro de la misma y no abra la ventana más allá de la altura especificada;
No coloque objetos irrelevantes, no utilice la campana extractora como armario de almacenamiento ni apague el ventilador/reduzca la velocidad del viento arbitrariamente; utilice equipo de protección para experimentos peligrosos;
En caso de emergencia, cierre la ventana, mantenga el ventilador encendido, evacue inmediatamente y active el plan de respuesta ante emergencias.
Mantenimiento
Limpie el armario diariamente para eliminar los residuos de reactivos;
Inspeccione el ventilador y las tuberías cada 3-6 meses; reemplace el filtro de carbón activado regularmente en los modelos sin conductos;
Calibre los sensores y equipos de control anualmente y confíe en instituciones profesionales para realizar inspecciones exhaustivas (de conformidad con GB/T 27476-2018).