Proveedor de soluciones integrales para salas blancas y servicios de sistemas HVAC
I. Principio fundamental: El flujo de aire a presión negativa se dirige hacia adentro, evitando la acumulación de polvo.
La presión del aire dentro de la cámara de pesaje es entre -10 y -15 Pa menor que la de la sala limpia externa. El aire fluye únicamente desde el exterior hacia la cámara de pesaje, lo que impide que el polvo se disperse hacia afuera.
El flujo de aire laminar vertical que entra desde la parte superior sopla hacia abajo, empujando cualquier polvo que se haya removido durante el pesaje de vuelta al fondo.
Entre el 10 % y el 20 % del flujo de aire se filtra continuamente antes de ser descargado, manteniendo una presión negativa estable.
Al abrir puertas o manipular materiales, el flujo de aire se dirige hacia el interior, impidiendo que el polvo se disperse a otras zonas del taller.
II. Protección de productos farmacéuticos: Prevención de la contaminación cruzada (Requisito obligatorio de las Buenas Prácticas de Fabricación)
Prevención del flujo de materiales mixtos
Al pesar múltiples materias primas e intermedios, si el polvo se dispersa en el taller, puede contaminar los procesos posteriores de mezcla, compresión y llenado, provocando la contaminación cruzada de diferentes productos farmacéuticos y, en consecuencia, defectos en el producto y el descarte de lotes. La presión negativa confina el polvo a un espacio localizado, asegurando que el pesaje de cada material no interfiera con el de los demás.
Para prevenir la contaminación de las áreas de producción limpias: Las áreas de producción de formas farmacéuticas sólidas son áreas limpias de presión positiva de clase C/D. Las fugas de polvo pueden comprometer la limpieza de la sala y aumentar el riesgo de contaminación por microorganismos y partículas. La presión negativa aísla las operaciones generadoras de polvo en su origen, manteniendo un gradiente de presión limpio dentro del taller.
Normativa obligatoria: Las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) exigen explícitamente una presión negativa relativa para las operaciones de pesaje y muestreo que generan polvo. Las salas de pesaje sin presión negativa no superan las inspecciones de BPF.
III. Protección de los operadores: Prevención de intoxicaciones y sensibilización por inhalación de polvo de medicamentos: Muchos ingredientes farmacéuticos activos (API) presentan riesgos para la seguridad:
Altamente sensibilizantes: La penicilina, las cefalosporinas y otros betalactámicos, por inhalación, pueden causar un choque anafiláctico grave;
Altamente activos/tóxicos: Las hormonas, los fármacos citotóxicos y los principios activos antitumorales, incluso en cantidades mínimas, pueden dañar los órganos;
La inhalación prolongada de polvos de drogas comunes puede causar fácilmente daños respiratorios.
La presión negativa captura y filtra todo el polvo, eliminando el polvo de fármaco que flota en el área de respiración del operario y reduciendo significativamente los riesgos para la salud laboral; los fármacos altamente sensibilizantes y muy activos incluso requieren unidades de pesaje de presión negativa independientes, además de una filtración secundaria de los gases de escape.
IV. Proteja el entorno y el equipo del taller y reduzca los costos de limpieza. El polvo no se dispersa ni se adhiere a las paredes, el equipo, las ventanas de paso ni los estantes, lo que reduce la frecuencia de limpieza y desinfección de grandes superficies.
Evita que el polvo obstruya los aires acondicionados y los filtros HEPA, prolongando así la vida útil del sistema de purificación.
Los gases de escape se filtran a través de múltiples filtros HEPA antes de ser expulsados, lo que garantiza que no contaminen el aire exterior y cumplan con los requisitos de emisiones ambientales.
V. Proporcionar un entorno operativo localizado de alta limpieza. La cámara de pesaje de presión negativa cuenta con un flujo laminar vertical unidireccional, alcanzando un nivel de limpieza ISO5 (Clase A). Al atrapar el polvo, evita que las impurezas del entorno del taller caigan sobre los materiales pesados, garantizando la precisión del pesaje y la limpieza de la materia prima, satisfaciendo así la doble necesidad de aislamiento del polvo y protección del material.
Comparación sencilla: Campana de flujo laminar de presión positiva frente a cámara de pesaje de presión negativa
Campana de flujo laminar de presión positiva: La presión del aire interno es mayor que la presión del aire externo, el flujo de aire sale hacia afuera, solo protege el producto, no atrapa el polvo y no se puede utilizar para pesajes que generen polvo.
Cámara de pesaje de presión negativa: La presión del aire interno es menor que la presión del aire externo, lo que provoca que el flujo de aire sea aspirado hacia el interior, atrapando el polvo e impidiendo su difusión, convirtiéndola en un dispositivo específico para la alimentación y el pesaje de productos farmacéuticos.
En resumen, el uso de presión negativa para el pesaje farmacéutico consiste esencialmente en aislar el polvo en su origen: internamente, evita la contaminación cruzada entre diferentes medicamentos y garantiza la calidad del producto; externamente, protege a los operarios, las salas blancas y el entorno de la fábrica, al tiempo que cumple con los requisitos obligatorios de las normativas farmacéuticas mundiales, como las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) de China y el Anexo 1 de la UE.