Proveedor de soluciones integrales para salas blancas y servicios de sistemas HVAC
Los talleres de producción de vacunas son el principal campo de batalla para salvaguardar la salud y la seguridad públicas, y una "fortaleza estéril" protegida por estrictos estándares. Cada centímetro de espacio y cada proceso aquí lleva la marca de la "precisión" y la "seguridad".
El acceso al taller requiere múltiples procedimientos de purificación y desinfección, desde el cambio de ropa y las duchas de aire hasta el lavado de manos estéril, cada capa bloqueando los contaminantes externos. Dentro del área de producción, no solo se controlan con precisión la temperatura, la humedad y la presión, sino que también se limita estrictamente la cantidad de partículas de polvo y microorganismos en el aire a niveles extremadamente bajos. También se implementa un sistema integral de garantía de seguridad. Se implementa un estricto control de acceso de personal; todo el personal debe recibir capacitación profesional en seguridad y estar certificado para trabajar. Los equipos de producción se someten a inspecciones y calibraciones exhaustivas y periódicas para evitar que un mal funcionamiento cause riesgos de seguridad. También se implementa un sistema de respuesta a emergencias para responder y gestionar rápidamente emergencias como fugas de material y parámetros ambientales anormales. La preparación de ingredientes, el cultivo, la purificación, el llenado, la liofilización... cada proceso se completa de forma colaborativa con equipos de precisión y personal profesional, bajo supervisión en tiempo real, lo que garantiza la pureza y la potencia de la vacuna y crea una sólida barrera de seguridad durante todo el proceso de producción.
Esta "fortaleza", aunque silenciosa, ha construido la primera línea de defensa contra la enfermedad en el proceso de creación de cada vacuna.