Durante el pesaje de materias primas, excipientes y principios activos en polvo en la fabricación farmacéutica, se genera una gran cantidad de polvo. La presión negativa utiliza la diferencia de presión del aire para retener el polvo en la cámara de pesaje e impedir su fuga. Además, cumple con los tres requisitos principales de calidad del medicamento, seguridad del personal y cumplimiento de las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF), lo cual es completamente opuesto al funcionamiento de las campanas de flujo laminar de presión positiva convencionales.