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El estándar de limpieza para una sala limpia de clase 100.000 está claramente definido: la cantidad de partículas de polvo con un diámetro de 0,5 micrómetros o mayor por pie cúbico de aire no debe superar las 100.000. Simultáneamente, existen requisitos precisos de temperatura, humedad, presión atmosférica y organización del flujo de aire. La temperatura se controla generalmente entre 18 y 26 °C, la humedad se mantiene entre el 45 % y el 65 %, el taller mantiene una presión positiva y el flujo de aire se distribuye uniformemente para crear un entorno de producción estable y adecuado.
La estructura del edificio y los materiales de decoración son la primera línea de defensa. Las paredes y los techos suelen utilizar paneles sándwich de acero con revestimiento de color, que son lisos, fáciles de limpiar, ignífugos y herméticos; los suelos suelen ser de epoxi autonivelante o de PVC, resistentes al desgaste, antideslizantes y antiestáticos. El sistema de purificación de aire es fundamental; el aire se filtra a través de filtros de eficiencia primaria, media y alta para eliminar el polvo y los contaminantes. Los equipos de aire acondicionado regulan la temperatura, la humedad y el flujo de aire, y los conductos distribuyen aire limpio de manera uniforme. Se aplican estrictos procedimientos de purificación para la entrada y salida de personal y materiales; el personal debe cambiarse de ropa y ducharse, y los materiales deben procesarse a través de duchas de carga o ventanas de paso para evitar la contaminación externa.
En la industria electrónica, proporciona un entorno limpio para la fabricación de chips semiconductores y la producción de componentes electrónicos, reduciendo los daños causados por el polvo en los productos y mejorando el rendimiento. En el sector farmacéutico, garantiza la limpieza en la producción de medicamentos y dispositivos médicos, previniendo la contaminación microbiana y garantizando la seguridad de los medicamentos y la calidad de los dispositivos. En la industria alimentaria, se utiliza para el envasado y procesamiento de alimentos, previniendo la contaminación por materias extrañas, inhibiendo el crecimiento microbiano y prolongando la vida útil de los alimentos.
Gracias a su profesionalidad y fiabilidad, la sala limpia de clase 100.000 se ha convertido en una garantía indispensable para la producción de calidad en muchos sectores, contribuyendo continuamente al desarrollo de productos de alta calidad.