En la industria alimentaria, una sala limpia de Clase 100 000 es una infraestructura fundamental para garantizar la seguridad y la calidad de los alimentos. No se trata simplemente de una fábrica "limpia", sino de un espacio estandarizado construido con tecnología científica de control ambiental que cumple con los requisitos de higiene de la producción de alimentos. Su valor fundamental reside en el estricto control de las partículas y la contaminación microbiana en el aire, proporcionando un entorno estable y limpio para la producción de alimentos y mitigando los riesgos para la seguridad alimentaria desde su origen.